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dissabte, de maig 13, 2017

Carta a la AMP (Nos salvamos siempre en el último instante)

Yo opino que Jacques Alain Miller no ha querido decir: "Yo soy judío" taxativamente, sino que el hecho de tener siempre un juez detrás de nosotros nos hace que hayamos de tomar una etiqueta de vez en cuando, entrar en la prisión de la identidad para conocer la libertad una vez salidos, y no ser devorado por los hijos, y sobre todo el hecho de aceptar su goce hasta las últimas consecuencias, su registro simbólico-lingüístico-religioso-social, el primer y tercer registro de los individuos y el cual hemos de hacerlo valer, no hacer políticas (Aquí su viraje político o "rectificación" de "recto" política) de exclusión, sino aceptar, por ejemplo, que Europa es medio judía, medio árabe, medio cristiana y medio mundialista o mundial; o España lo es medio catalano-valenciana-balear, medio vasca, medio gallega y medio castellana, y aceptarlo como parte del condimento, del azafrán de la comida, no como la comida entera.
En fin, no espero que publiquen esta pequeña carta, a pesar de que me gustaría; Jacques Alain Miller, como yo (hace una semana que fui expulsado de una página en la que escribía en valenciano, cuando todos los demás o la mayor parte lo hacían en castellano, por filosofar, aunque me fui yo, unos momentos antes, lo que quiero decir es que todos tenemos un juez, judío, Judas, juicio o en valenciano, que aún hay otra palabra que metonímicamente lo dice “juí”), hemos hecho de Sócrates, de Cristos, y que hoy este arquetipo será virtual, por la red de Internet, no habrá un chivo expiatorio ni un cabeza de turco real sino que la red ha hecho la gran revolución, no más finados, aunque siempre existirá la muerte, pero no el Sócrates, todo y fluir una relación inexistente de amor, de deseo; aceptarse en la parte de azafrán que hay en nosotros, en el condimento que es siempre necesario para hacer una paella valenciana o un cocido madrileño.
Y con su giro, y es que el psicoanálisis ha de ayudar, como un bastón, a la política, convertirse o mejor, tomar la parte del “éthos” política y que siempre está en contradicción con la parte individual o “logos”, y esta es la mejor palabra, señor Miller, para decir a lo que no deja de no decirse, lo individual y su relación con lo colectivo.
Y esta toma de postura es de acorde con los tiempos, y con la relajación de los “viejos”, quizá usted, señor Miller, ya ha llegado a ser viejo, que es lo que ha querido, en mi opinión al decir “Soy judío”, un viejo es más que un espantapájaros o un desecho, es un sabio.
Esperemos que el nuevo rumbo del psicoanálisis ayude a desglobalizar y a la vez globalizar esta globalización desglobalizada y atomizada, y así será s.D.q.

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